Desde los años 1980's es conocido que la Ciudad de México es un valle y tiene un problema de contaminación debido a la población e industria que existe en la ciudad. Desde finales de los 80's, se inventó un programa para combatir la contaminación.
El programa Hoy No Circula, iniciado en 1989, prohibía a los automóviles circular un día de la semana. Al inicio redujo la contaminación de la ciudad. Pero muy pronto repuntó y no ha vuelto a bajar por varios años.
A partir de 1997, la Ciudad pasó a poder del PRD, y desde el sexenio de López Obrador, se empezó a deslavar el programa Hoy No Circula, por dos motivos: era impopular, y nunca funcionó.
Nunca funcionó, porque desde 2008 estudios revelan que el Hoy no Circula logró que la población comprara más automóviles, pero en su mayoría usados y más contaminantes. Es decir, fue contraproducente.
Por ello, desde finales de los 90's y en adelante, se redujo el programa y la mayoría de los autos pudieron circular, con dos excepciones: los que no aprobaran la verificación de nivel "0" ó "00", o los que tuvieran más de 10 años de edad.
Esta última restricción, la de 10 años de edad, no tiene razón legal de ser, nunca la tuvo. La idea, es que un automóvil de más de 10 años, contaminaría más que uno similar de menor edad. Pero esto no funciona así, por dos motivos:
- Si el automóvil tiene mantenimiento adecuado, no tiene porque contaminar más. Si un automóvil nuevo no recibe mantenimiento, contamina más, aun sin cumplir 10 años.
- Si el automovil en efecto contamina más, simplemente dejará de pasar la verificación, y no podrá circular, lo que significa que no se requiere excluir por separado a los autos de más de 10 años.
Esta discrepancia entre la idea y la regla, significa que la regla de 10 años, sólo excluye a los autos que NO contaminan más, pero tienen 10 años. Lo que es contrario a la razón de ser del programa de verificación.
Eventualmente, la SCJN determinó que dicha regla es inconstitucional, como muchos juristas lo habían advertido.
El verdadero problema siempre fue que los límites de contaminación que mide la verificación, fueron siempre muy laxos, porque automóviles grandes, y que contaminan mucho (8 cilindros) deben aprobar el mismo nivel que un automóvil compacto.
El otro problema que generó el Gobierno de la Ciudad, fue los incentivos contrarios:
1.- Tenencia Vehicular. Desde hace unos tres años, el Gobierno empezó a eliminar la tenencia vehicular a casi el 80% de los autos. Esto incentiva a comprar más autos, dado que reduce el costo de tener y usar un auto.
2.- Más vías de circulación. Desde el sexenio de AMLO, la Ciudad se dedicó a construir más avenidas, muchas en segundos niveles, para la circulación de los autos, buscando reducir el nivel de tráfico.
La construcción de más vialidades no funcionó, como no ha funcionado en ninguna ciudad del mundo (ojalá pudiéramos aprender de lo que pasó en otros lugares del mundo).
Finalmente, las avenidas están saturadas, y el número de vehículos sigue en aumento, junto con la contaminación.
3. Emergencia Ambientales. Cuando los niveles de contaminación rebasan los niveles oficiales aceptables (que normalmente son superiores a los niveles internacionalmente aceptados), se toman medidas provisionales de emergencia, como el "Doble No Circula".
Per ousts medidas, por ser provisionales, no generan incentivos de largo plazo, y cuando acaban (al final de cada verano) los incentivos generales a tener más autos sigue igual.
4. Transporte Público. En una ciudad del tamaño de la Ciudad de México, es indispensable que los ciudadanos puedan moverse a lo largo de la misma. La Ciudad de México, llega desde Ecatepec (o Ojo de Agua) al norte, hasta el Ajusco en el sur. De Chalco y Cd. Neza en el Oriente, hasta Interlomas, Santa Fe y Huixquilucan en el Poniente.
La Ciudad no tiene un sistema de transporte público coherente y que cubra toda la ciudad. El Metro no cubre buena parte del área conurbada (Satélite, Izcalli, Santa Fe, Interlomas, Huixquilucan, etc.) y el transporte en autobús es caro y complicado para largas distancias (tomar dos o tres autobuses en un trayecto es complejo, tardado y costoso).
Las líneas de Metrobus son un avance, pero siguen dejando a toda la periferia de la ciudad incomunicada. Dado que los estudios de la OCDE indican que los medios de transporte son la mejor inversión para sacar a la gente d ella pobreza, este problema afecta además de la movilidad de la ciudad, la prosperidad de sus habitantes.
El pasado sismo del 19 de Septiembre, dejó nuevamente al descubierto la fragilidad del transporte en la Ciudad, que colapsó por varios días.
Finalmente, mientras que la Ciudad no cambie los incentivos y programas de movilidad en el largo plazo, no habrá un cambio en niveles de contaminación, movilidad o salida de vida en la Ciudad.
3. Emergencia Ambientales. Cuando los niveles de contaminación rebasan los niveles oficiales aceptables (que normalmente son superiores a los niveles internacionalmente aceptados), se toman medidas provisionales de emergencia, como el "Doble No Circula".
Per ousts medidas, por ser provisionales, no generan incentivos de largo plazo, y cuando acaban (al final de cada verano) los incentivos generales a tener más autos sigue igual.
4. Transporte Público. En una ciudad del tamaño de la Ciudad de México, es indispensable que los ciudadanos puedan moverse a lo largo de la misma. La Ciudad de México, llega desde Ecatepec (o Ojo de Agua) al norte, hasta el Ajusco en el sur. De Chalco y Cd. Neza en el Oriente, hasta Interlomas, Santa Fe y Huixquilucan en el Poniente.
La Ciudad no tiene un sistema de transporte público coherente y que cubra toda la ciudad. El Metro no cubre buena parte del área conurbada (Satélite, Izcalli, Santa Fe, Interlomas, Huixquilucan, etc.) y el transporte en autobús es caro y complicado para largas distancias (tomar dos o tres autobuses en un trayecto es complejo, tardado y costoso).
Las líneas de Metrobus son un avance, pero siguen dejando a toda la periferia de la ciudad incomunicada. Dado que los estudios de la OCDE indican que los medios de transporte son la mejor inversión para sacar a la gente d ella pobreza, este problema afecta además de la movilidad de la ciudad, la prosperidad de sus habitantes.
El pasado sismo del 19 de Septiembre, dejó nuevamente al descubierto la fragilidad del transporte en la Ciudad, que colapsó por varios días.
Finalmente, mientras que la Ciudad no cambie los incentivos y programas de movilidad en el largo plazo, no habrá un cambio en niveles de contaminación, movilidad o salida de vida en la Ciudad.
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